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AYAHUASKA PUCALLPA
AYAHUASKA, MADRE DE TODOS LOS TIEMPOS

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AYAHUASCA
MADRE DE TODOS LOS TIEMPOS

Interrogarse ¿Qué es la Ayahuasca, hoy en día? es sin duda, una pregunta que nos conduce a respuestas o puntos de vista divergentes. Por un lado, algunos pueden responder que se trata de la mayor espiritualidad que tiene la naturaleza; en este sentido se relaciona a la Ayahuasca con Dios; la Ayahuasca es entonces, la madre de todas las madres o espíritus, del mundo místico amazónico. Por otro lado, otros responderán, que la Ayahuasca es una extraordinaria substancia química, equivalente a un neurotransmisor u hormona cerebral, que activa el psiquismo y pone de manifiesto las infinitas potencialidades humanas.

Pero veamos a la Ayahuasca en su recorrido por el tiempo, desde la aldea primitiva hasta la era de la aldea global. En principio, Ayahuasca, es una palabra quechua que significa soga de muerto o liana de la espiritualidad. Se utiliza la palabra Ayahuasca en dos acepciones: 1. para referirse a la bebida preparada sobre la base de un conjunto de plantas, y 2. para nombrar a una planta específica.

La bebida Ayahuasca, se prepara básicamente de dos vegetales: BANISTERIOSIS CAAPI ( la soga Ayahuasca) que contiene los alcaloides harmine o harmaline, y PSYCHOTRIA VIRIDIS (hojas de chacruna) que contiene Dimetiltriptamina (DMT). Esta bebida psicotónica (estimuladora del psiquismo) posee poderosos efectos enteógenos (que provoca la presencia de Dios dentro de uno mismo)

El uso tradicional más común de la Ayahuasca, es como planta que enseña, como ayuda en la adivinación, diagnóstico y tratamiento de enfermedades en contextos ceremoniales. La Ayahuasca provoca estados de carácter curativo, místico y visionario. Toda esta manifestación, ha originado una estructura mental, base de la cosmovisión amazónica.

Cuando uno bebe Ayahuasca, ingresa en una dimensión de la consciencia, donde los referentes espacio-temporales, a los cuales estamos cotidianamente acostumbrados, cambian radicalmente. Ingresamos en un estado de conciencia, con el que nos es muy fácil recordar vívidamente todo nuestro pasado y nos es transparente nuestro presente. A partir del reconocimiento de nuestro pasado y presente, podemos recién emprender una verdadera proyección, que ha sido ya avizorada por la regresión psicodélica. Pero veamos el despliegue de la propia Ayahuasca, a través del tiempo.


PERSPECTIVA HACIA EL PASADO

Desde el remoto pasado, etnias amazónicas han desarrollado su mitología, religiosidad y cosmovisión basadas en el consumo de Ayahuasca. Las prácticas chamánicas, las celebraciones de rituales, la predicción de la caza, los ritos iniciáticos de transición, la toma de decisiones, la resolución de conflictos intra-familiares e intra-tribales, entre otros, fueron también inspirados en trance con Ayahuasca. Esta bebida, es la clave del conocimiento empírico de todo el saber etno-médico tradicional de la amazonía.

La mixtura Ayahuasca, forma parte de los ritos sagrados de nuestros pueblos indígenas, que durante milenios, la han utilizado en contextos ceremoniales. Los Shamanes ayahuasqueros entendieron que el hombre es dependiente de la naturaleza en medicina, alimento, abrigo, etc. Los Shamanes también reconocieron que las plantas no sólo podían tener características medicinales, sino también, y sobre todo, características espirituales.

Los pueblos indígenas de la cuenca del río Amazonas, consumen Ayahuasca desde hace 10,000 años. En el siglo XVII, los sacerdotes Jesuitas que ingresaron en la selva, informaron al mundo europeo de la existencia de pociones mágicas, hechas de lianas por indios peruanos. Esta bebida milenaria, ha sobrevivido ha distintos procesos de persecución religiosa y aculturación.

Con el paso del tiempo y con el proceso de sincretismo y mestizaje, se desarrollaron nuevas religiosidades y místicas. Desde 1930 en el Brasil, se generaron sincretismos basados en el culto a la Ayahuasca. Esta espiritualidad enteógena, se organizó en forma de iglesia, y se extendió luego por el mundo entero. Así mismo, desde 1960, el neo-chamanismo occidental popular ha sido difundido y ligado a los movimientos de crecimiento espiritual personal.

La iglesia sincrética del Santo Daime (cruce entre la religión cristiana y las prácticas chamánicas de la Amazonía) fue fundada por Raymundo Irineu Serra, quien aprendió los secretos de la Ayahuasca de los indígenas brasileños. Los seguidores de esta religión, unas 20,000 personas aproximadamente, consumen el psicotropo sagrado, cantando himnos religiosos a la vez que experimentan el estado místico.

Entre otros sincretismos que emplean la Ayahuasca, existe la Uniao Do Vegetal, A Barquiña, etc que fueron oficializadas por diversos gobiernos iberoamericanos y gozan de gran prestigio social. La Uniao Do Vegetal (de carácter urbano) reúne importantes personalidades del mundo artístico e intelectual brasileño.

La milenaria espiritualidad enteógena de la Ayahuasca, tiene su fundamento tradicional: en la comunicación con los espíritus que animan la naturaleza, en el método de orientación biográfica en la toma de resoluciones que se vivencian a través de revelaciones divinas, en el sistema de adivinación, en la hechicería o embrujo por medio de la imaginería mental a través de los tabúes de la tribu, en el efectivo método chamánico para sanar enfermedades y disfunciones en general, y como elemento integrador o socializador de la comunidad.

La Ayahuasca, es entonces, el legado de mayor valor, fruto de culturas ancestrales de nuestra amazonía que ha permitido acumular un conocimiento a través de una vasta experiencia. Así, los estudios químicos de la Ayahuasca, comenzaron a principio del siglo XX, y para 1939 ya había sido probado definitivamente que los principios activos de los tallos de Banisteriopsis eran los alcaloides Harmina, d-leptaflorina, Harmalina, pertenecientes a la clase química de alcaloides indólicos conocidos como b-carbolinas.

LA VISUALIZACION TRANSPARENTE DE NUESTRO PRESENTE

Hablar de la ayahuasca o del chamanismo en el mundo entero en la actualidad, ya no es ningún secreto o tabú. Sólo en la alta y baja amazonía, unas 75 etnias indígenas, continúan bebiendo Ayahuasca. El interés que suscitan estos temas, tanto en la comunidad científica como en él publico especializado es cada vez mayor. Desde la década de los años 1970, la Ayahuasca se ha venido usando en tratamientos vanguardistas de toxicomanías y comportamientos compulsivos.

La Ayahuasca, tiene un importante valor y significado, no sólo para nuestros pueblos aborígenes, sino también para los habitantes de la moderna sociedad industrial; porque el estado extraordinario de iluminación consciente (trance o delirio extático) que se logra alcanzar, es una auténtica fuente de conocimiento y medio para desarrollar la conciencia humana, a niveles aún inéditos.

JONATHAN OTT, en su libro, AYAHUASCA Y SUS ANÁLOGOS (Los Enteógenos Pangeicos del Nuevo Milenio) nos proporciona valiosísima y rigurosa información sobre los dos principales componentes de la ayahuasca. Ott, afirma, que la DMT fue sintetizada por primera vez en Canadá, a principios de los años 30, y existió como un compuesto artificial, hasta que en 1955 se descubrió su presencia en las semillas de las especies Anadenanthera. Tanto la harmina como la d-leptaflorina y otras b-carbolinas, demostraron su potencia, como inhibidores reversibles de una enzima llamada Mono-amino Oxidasa (MAO), que funciona para metabolizar o descomponer simples aminas como la DMT.
En 1965 cuando se descubrió la presencia de DMT en la bebida Ayahuasca, los investigadores Suecos BO HOLMSTEDT y JAN-ERIC LINDGREN sugirieron el siguiente mecanismo farmacológico de la Ayahuasca. Las b-carbolinas son inhibidoras de la enzima mono-amino oxidasa, y pueden aumentar la acción de los alcaloides indólicos simples. De acuerdo con esta teoría, los indios amazónicos, que no tienen conocimiento sobre enzimas o alcaloides, habrían encontrado una forma de inhibir sus enzimas metabólicas, de tal manera que las pequeñas cantidades de DMT presentes en las hojas de Psychotria y Diplopterys, se hicieron enteogénicas, y de una potencia imponente. El descubrimiento de esta fórmula, atribuible a los indígenas, sería uno de los más grandes descubrimientos farmacognósticos de la antigüedad.

Hoy existe consenso para reconocer a las plantas psiquedélicas (deriva de los términos griegos PSIKÉ y DELOUN, que significa algo que manifiesta la mente, el espíritu o el alma) como llaves mágicas que nos ponen en contacto con el mundo del espíritu. Psicológicamente se diría que estas plantas nos ofrecen la posibilidad de acceder al mundo del inconsciente. Antropológicamente se afirma que estos vegetales nos abren una puerta para experimentar lo sagrado y maravilloso que hay en la naturaleza.

Los estudiosos de estos vegetales, decidieron bautizarlos con el neologismo ENTEÓGENOS, que significa convocar a la experiencia sagrada en nuestro interior. En este sentido, más de cien plantas enteógenas o psiquedélicas como la Ayahuasca, que nos abren las puertas de la percepción a nuevos mundos, fueron re-descubiertas en el mundo entero.

Por la década de 1960, un colectivo de terapeutas de la mente se interesaron en el uso de estas substancias psiquedélicas (desveladoras de la mente), dado que les permitía poner al descubierto los procesos inconscientes de la mente humana, dando la oportunidad a las personas, de experimentar en directo los traumas ocultos que determinaban sus problemas cotidianos.

En este sentido se constituyó la Psicología Transpersonal (tras la máscara) cuyo punto central es la búsqueda de la auto-trascendencia. Esta corriente psicológica se ubica como una interfase entre la psicología y las experiencias espirituales. La auto-trascendencia es un estado de conciencia que conduce, hacia una optima salud mental.

La Ayahuasca, ha sido reconocida como una substancia psiquedélica que pone de manifiesto la naturaleza profunda de la consciencia. En este sentido, se desarrollaron interesantísimas investigaciones científicas a cargo del psiquiatra Dr. Ch. Grob (Universidad de los Angeles), Dr. J. Callaway (Universidad de Kuopio, Finlandia), Dr. Jaques Mabit, entre otros. Y en los Estados Unidos, se acaba de realizar un importante Congreso Científico, promovido por el Psicólogo Dr. R. Metzner, con la asistencia de los doctores J. Callaway, R. Yensen y D. Mackenna, exclusivamente dedicado a tratar la Ayahuaska. Los resultados de este Congreso se han recogido en el libro Ayahuasca (ed. Thunders Mouth Press, Nueva York, sin traducción al castellano).

Actualmente se desarrollan investigaciones Etno-psiquiátricas, a cargo del Dr. Joseph M. Fábregas director del prestigioso CITA (Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones, de Barcelona) y el Dr. José María Fericgla (Psicólogo y Antropólogo Español) Director de la Sociedad de Etno-psicología Aplicada. Por otro lado, en la Fundación de Neuropsicología del Hospital Sant Pau, en Barcelona-España, se desarrolla una investigación de farmacodinamia de la Ayahuasca. Los resultados provisionales que está arrojando esta investigación ponen de relieve, entre otras cosas, la nula hepato-toxicidad de esta mixtura vegetal, último punto que era necesario aclarar sobre el efecto fisiológico de la Ayahuasca sobre el cuerpo humano.

En la actualidad, la Ayahuaska es consumida en Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Uruguay, Chile, España, Holanda, Italia, Francia, Alemania, Japón, Estado Unidos, México y Canadá. Beber Ayahuasca en las modernas metrópolis del siglo XXI, es tan legítimo, como la práctica de nuestros ancestros en sus pequeñas aldeas rurales. La toma de Ayahuasca del hombre contemporáneo tiene el mismo sentido que la del hombre nativo. Es decir, se asume beber Ayahuasca para auto-examinarse o consultar con el maestro interior. La diferencia entre ambas actitudes es que son asumidas en contextos históricos y culturales distintos. De esta manera, y con el paso del tiempo, la Ayahuasca rebasó los límites de la aldea o la tribu amazónica, y se convirtió en patrimonio cultural de la humanidad en la era de la aldea global.

En junio de 1986 LOREN MILLER, residente de California y dueño del laboratorio farmacéutico INTERNATIONAL PLANT MEDICINE CORPORATION, patentó el uso, procesamiento y comercialización de la Ayahuasca. Miller la registró como un antidepresivo y la denominó DA VINE. Cabe señalar, que dicha patente fue cancelada en 1998, obedeciendo a una demanda presentada por diversas organizaciones indígenas de la amazonía.

Esta patente tuvo la intención de impedir que un producto natural como la bebida Ayahuasca, haga competencia a un producto sintetizado por la industria farmacéutica. Sin embargo, si un laboratorio (a través de la ingeniería genética) llega a inventar Chacruna o Banisteriopsis transgénicos, podría patentarlos y obtener todos los beneficios, sin que nadie pueda oponerse. Curiosamente, en el estado de Hawai, se produce una variedad de chacruna que goza de una reputación de mayor potencia que la de la Amazonía.

Con respecto a las aplicaciones en psicoterapias y tratamientos de toxicómanos, los resultados hasta el momento, son altamente beneficiosos. Las investigaciones científicas, dan cuenta que la DMT de la Ayahuasca, es también una substancia que segrega nuestro propio cuerpo y que es la responsable de los sueños nocturnos. Esto explicaría los efectos de un soñar con plena consciencia que produce la Ayahuasca. Psicológicamente, esta bebida permite ingresar al inconsciente humano, lo que garantiza realizar una psicoterapia efectiva. Sobre el tratamiento de toxicomanías, esta bebida es un excelente remedio para las adicciones.

LA PSICONAUTICA EN EL MUNDO

Fue Ernest Junger, escritor alemán, quien acuñó el término Psiconautas, para referirse a los navegantes de la consciencia o del alma. En tal sentido, se entiende por Psiconáutica, a la disciplina o especialidad que estudia a los viajeros de la consciencia, que emplean como vehículo de exploración una substancia enteógena (en nuestro caso, la Ayahuasca). La mayoría de expertos en Psiconáutica en la actualidad, coinciden en señalar que las substancias enteógenas, ponen en actividad, funciones mentales que cotidianamente se encuentran adormecidas o inactivas. Esta psico-actividad, permite precisamente de manera súper consciente- reconocer o explorar, los confines de nuestra consciencia.

En el presente proceso de interculturalidad o globalización, la Internet juega un papel protagónico, en la evolución del pensamiento cosmológico de la humanidad. Mientras mucha gente esta interesada en la irrupción de la tecnología y consumo de frivolidades en el mercado mundial, la comunidad neo-chamánica a través de Internet, promueve el rescate de los antiguos dioses y remotas mitologías. La cyber tecnología, paradójicamente, también ha fomentado la búsqueda de los orígenes de la cultura humana, un fuerte retorno al misticismo y al uso espiritual de plantas rituales en todo el mundo.

Se sabe que las poblaciones indígenas, nunca han dejado de usar estas plantas, pese a las tentativas de erradicación por parte del occidente cristiano. Es precisamente en el seno de la civilización occidental desde donde renace un interés cada vez mayor por estas plantas, su uso y el modo de vida que estas inspiran. Este renacimiento de nativas espiritualidades tiene que ver con la aparición de comunidades neo-chamánicas y psiconáuticas.

Hace una década atrás, antes de la masificación de Internet, era necesario viajar a los mismos países de origen, o disponer de contactos adecuados para poder experimentar lo que estas plantas permiten. La información, era difícil e inaccesible para los no iniciados, pero Internet ha cambiado todo esto, facilitando contactos e información de todo tipo. Han aparecido numerosos sitios webs especializados en estas plantas y su empleo. Se pueden encontrar datos etnológicos, históricos, biológicos, antropológicos, médicos, artísticos, etc, etc.
Los psiconáutas y chamanes urbanos, pueden charlar (chatear), intercambiar información en los foros de discusión y anunciar los resultados de sus experiencias. Igualmente, existen páginas webs, dedicadas a la venta de plantas enteógenas y otras que invitan a participar en talleres de espiritualidad y neo-chamanismo en la misma selva. Algunos sitios web norteamericanos ofrecen en forma sintética, la dimetiltriptamina a 300 dólares el gramo.
No estamos ante una moda a la New Age, sino ante un verdadero retorno a las fuentes. Las religiones de tiempos remotos encuentran terreno abonado para una nueva expansión, respondiendo de esta forma a un vacío espiritual cada vez mayor en la sociedad de consumo. No estamos ante una religión jerárquica y dogmática, sino ante una forma de espiritualidad propia de cada uno y elaborada día a día mediante el uso de plantas.

Este es, el estado actual de los enteógenos, o de la Ayahuasca, en el mundo entero. La Ayahuasca nos permite experimentar una auto psicoterapia de regresión psicodélica, a través de la cual uno logra reconocer la evolución psíquica que ha desarrollado nuestra consciencia. Este proceso de comprensión profunda, del sentido de nuestra vida, experimentado personalmente, tiene su correlato en el proceso histórico que estamos viviendo. Así como individualmente uno se humaniza y naturaliza con la toma de conciencia que provoca la Ayahuasca, así también la civilización, colectivamente va tomando conciencia de la importancia y el valor que poseen nuestras antiguas mitologías y religiosidades.

AYAHUASCA, MADRE DE TODOS LOS TIEMPOS

La visión o concepción cíclica del tiempo de los pueblos arcaicos (ciclos naturales), ha motivado la generación de mitologías en todo el mundo. Esta es una manera natural de entender el tiempo y la historia, que se nos hace evidente, cuando bebemos Ayahuasca, por ejemplo. Esta vigorosa concepción cíclica del tiempo se diferencia radicalmente de la concepción lineal (progreso indefinido) del mundo occidental moderno. La idea cíclica de la existencia, se refiere al ciclo natural de la vida en la naturaleza; es decir, nacer, crecer y morir... luego, nuevamente, nacer, crecer y morir.

Esta perspectiva cosmológica del tiempo, resalta la restauración de la vida, luego del cumplimiento de un ciclo, abriéndose de nuevo, otro gran ciclo con una restauración de la armonía entre el Ser y el Cosmos, tal y como eran en el inicio del ciclo anterior. Se trata entonces, de la concepción cíclica del tiempo, que obedece directamente a la naturaleza, tal y como es posible comprender, en trance extático con Ayahuasca. La percepción del tiempo natural, que se redescubre con el extraordinario estado de consciencia, efecto de la Ayahuasca, es una concepción de nivel cósmica. De ahí, que se diga, que cuando uno ingresa en el mundo mágico (espiritual) de la Ayahuasca, el tiempo es relativo.

El pensamiento mitológico de nuestros ancestros, fue una manera legitima de conceptualizar el mundo. La perspectiva cíclica del pensamiento primitivo, se centraba en la realidad del alma o mundo espiritual, que por supuesto también es una gran realidad. Lo fundamental de cada época es su cosmovisión; cada época es cierto- tiene sus propias verdades. Antiguamente la concepción del mundo se basaba en una cosmología religiosa. Hoy se basa en una cosmología mecánico-materialista. En el sentido de la concepción cíclica de la historia, estaríamos ingresando nuevamente, en una nueva era de concepción espiritual del cosmos. Los rasgos, son el neo-chamanismo, la psiconáutica y el renacimiento en general, de una cosmovisión ecológico-espiritual.

En el siglo XX, encontramos la semilla del redescubrimiento del espíritu, aunque ahora lo hayamos rebautizado con el nombre de inconsciente. En él, subyacen los procesos que anteriormente se identificaban con los contenidos de la religión y la percepción mística de la existencia. El redescubrimiento de los enteógenos ha proporcionado una herramienta que da un acceso real a esta parte mágica del alma, despejando toda duda de que estos contenidos fueran una especie de restos folklóricos de una mentalidad primitiva o alucinaciones, para revelar que en nuestro interior, se hallaba esa faz del mundo que suponíamos fuera de nosotros sin lograr dar con ella.

Beber Ayahuasca, no es sólo folclor, sino más bien, es vanguardia. Más que pasado, la Ayahuasca es futuro. La futurología tiene que ver con la Ayahuasca. El presente siempre es proyecto, es decir, el presente, es en gran medida futuro. Así, la Ayahuasca es madre de todos los tiempos.

Reconocido el despliegue del tiempo, a través del pasado, presente y porvenir, podemos concluir diciendo que cada época tiene sus verdades. El pasado nos ha dejado una gran herencia, que nos permite desarrollar nuestro presente. Así mismo, este presente lo asumimos pensando y proyectándonos hacia el futuro. Lo más importante es el presente, que contiene pasado y futuro, y nuestra vida es todo el tiempo.

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ERNEST JUNGUER, acuñò el tèrmino PSICONAUTAS, para referirse a los viajeros de la consciencia, quienes emplean un enteògeno como vehìculo de exploraciòn


LA MUERTE SIMBÓLICA (RENACIMIENTO) DURANTE EL MOMENTO DE LA GRAN EXPLOSIÓN (BIG BANG) CÓSMICA

19 y 20 de junio del año 2001

Las experiencias con Ayahuasca, tienen cada una, un grado diferente de intensidad; algunas veces puede ser profunda y otras superficial. Las experiencias con Ayahuasca, son cada una diferente y original. En cada oportunidad que bebemos el elixir mágico, ingresamos en la dimensión donde todo es posible. Algunas veces, nuestra experiencia puede ser sólo mística y religiosa, otras veces puede ser paradisíaca o celestial, y algunas debeladoramente terrorífica.
Considero que esta fue una profunda e intensa experiencia con la planta maestra Ayahuasca. Comenzó después de 45 minutos con un suave adormecimiento, somnolencia y frío. Sentir frío junto a estos síntomas, es a veces señal que la experiencia será profunda. Y así lo fue, cuando me encontré de un momento a otro, apabullado por un conjunto de escenas metafóricas de mi biografía y la experiencia desgarradora de mi propia muerte.
No lo había esperado, pero vino a mis pensamientos el conjunto de argumentos que he venido reuniendo para escribir mi tesis de graduación. Sentí y me vi, frente a los jurados quienes se hallaban atentos a mi sustentación. Pero no era una sustentación de tesis tradicional, dentro de un aula magna, se trataba de una verificación de mis argumentos en la naturaleza viva. Cada una de mis ideas, iba exhibiendo una imagen intensa y material. Llegué incluso a pronunciar el nombre de uno de los jurados que había sido profesor mío en la universidad.
Cada uno de estos argumentos, que había venido pensando y repensando con respecto a la función de la Ayahuasca en la concepción de nuevos conocimientos, los sentía en mi propio cuerpo, y sobre todo en mi propio cerebro donde latía intensamente. Sentí que mi cuerpo eran las ideas o argumentaciones, las sentía en carne viva como energías...
Cada respiración de mi organismo, exhalaba una intensa radiación. Confirmé mis tesis, sintiendo y viendo el universo. No se cómo, pero de repente percibí pasajes de mi vida juvenil, asuntos familiares, escenas eróticas, llanto, rebeldía, inteligencia, todo en un colash surrealista y en un contexto de caída hacia el vacío, con piedras, tierra, y luces multicolores.
Fue en esos momentos quizá, que oí decir a Kapulana (la persona que se hallaba a mi lado), cuidado te golpeas. Es que me hallaba revolcándome sobre el suelo. Sentí que me ahogaba y hundía en el agua, hablaba con ella y con todo el mundo. Percibí que todos se comunicaban conmigo, todos me ponían atención y me escuchaban.
Kapulana me hablaba y recordaba, lo tanto que había deseado tener un trance intenso como el que estaba viviendo. ¿Ahora te acuerdas, lo tanto que habías deseado un trance así?. Lucho, dije, recordando un trance así, de un amigo. Fui consciente que me revolcaba y sacudía en el suelo, aunque no me preocupaba en quedarme tranquilo. Me dejé llevar por los movimientos de mis extremidades; golpearme o lastimarme no me preocupaba. Kapulana insistía Tranquilízate o contrólate que te vas a lastimar. Al oírla, se me vino al psicodélico pensamiento, que era yo precisamente, quien decía eso, a las personas que habían tomado Ayahuasca conmigo, y habían ingresado en un trance tan intenso, que parecía que todo aquello, estaba materialmente, sucediendo en la realidad. Date cuenta que tienes a la mano, el auto-control, recordaba, les decía.
Recordaba, pero no aplicaba a mi propia experiencia, lo que yo sugería, más bien, continuaba dejándome apabullar por la enorme avalancha de imágenes y sensaciones. Fui consciente que mi cuerpo se golpeaba contra el suelo, no sentía dolor, pero percibí en un instante, lejanamente, que quizá sí debía controlar mi sacudida. Kapulana volvía a recordarme Contrólate, te vas a lastimar. Aquella última frase, me volvió a recordar todo lo que yo pensaba, repensaba y teorizaba. Mi tesis, mi tesis es coherente dije fuerte. Ya vez, ¿te acuerdas?, reafirmó Kapulana.
Sucedía el diálogo. Ella desde su perspectiva fuera de trance junto a mí (es decir, Kapulana no bebió Ayahuaska aquella madrugada), yo desde dentro del intenso trance, desde donde Kapulana y todo lo que decía, ocupaba un segundo plano. Sentía que ella se comunicaba conmigo, y la respondía a veces, entrecortado.
El efecto físico fundamental de beber Ayahuasca, es una maravillosa vibración; uno siente primero, un ligero adormecimiento en todo el cuerpo; luego quizá se experimenta un escalofrío y tembladera muy marcados con la aceleración del pulso cardiaco.
Uno siente recorrer esa radiante energía por todo el cuerpo que precisamente permite ver para adentro. Es la vibración corporal de esta sutil energía, lo que nos permite ingresar en un trance intenso, lo que es equivalente a decir, que se trata de una profunda modificación de la consciencia.
Lo energético, corresponde por supuesto a una vibración sonora. Lo físico, contiene una musicalidad. Caótica y armoniosa musicalidad. Cada pensamiento vibra con el cuerpo. Cada vibración del cuerpo manifiesta su propio sonido o musicalidad que manifiesta a su vez una imagen interior. Radiante energía psíquica (pensamiento), vibración corporal, mística e imagen, son síntomas de una profunda experiencia psicodélico-regresiva.
Uno escucha la música de su propio cuerpo, en directa relación con la música de la naturaleza completa; cada sonido de la vibración corporal, corresponde exactamente a la radiante vibración del cosmos.
Es así, que sumido en medio de las apariciones de múltiples imágenes de mí biografía, sentí inicialmente casi imperceptible, la sinfonía del todo, que progresivamente o quizá de golpe, ya vibraba en todo mi cuerpo, que era también todo el espacio o naturaleza. Mi cuerpo era el cosmos, o lo que es igual decir, el cosmos era mi cuerpo que vibraba al unísono intensamente.
Recuerdo haber escuchado las palabras de Kapulana: Tranquilízate, ten cuidado, no te lastimes, contrólate, tu saber hacerlo, acuérdate...; el conjunto de esas afirmaciones las tenía muy presentes, aunque en esos momentos, mi atención no focalizaba sólo las palabras de Kapulana, sino todo el conjunto de recuerdos, imágenes, sonidos y sensaciones.
Al mismo tiempo escuchaba los sonidos de mi biografía y un creciente temor por la muerte, que lo entiendo como lo nuevo o desconocido, o quizá la nada.
Sentía y sabía que me hallaba revolcándome en el suelo: llegué a sentir inclusive el golpeteo de mi cuerpo contra el suelo, las aguas de la laguna (de la que nos hallábamos a pocos metros), la ciudad de Pucallpa, la historia universal completa, el conocimiento científico, la verdad (si se puede hablar de su existencia), la vida en general y la propia muerte; la muerte del cosmos. Ese fue mi mayor y más estremecedor temor, la muerte universa que revelaba la absurdidad de todos nuestros conocimientos científicos-filosóficos, y lo más terrible, la absurdidad y destrucción total del universo.
Las voces de Kapulana, de los amigos ahí presentes (también en trance) y de la infinidad de voces, sonidos y vibraciones de mi experiencia psicodélica con Ayahuasca, se fundían y se fundieron en una sola y gran vibración súper-interconectada.
Los cánticos de los allí presentes, se independizaban de sus voces. Las ondas sonoras emitidas por sus órganos fonadores o cuerdas vocales se independizaban al interconectarse con la radiante vibración cósmica. Por lo menos, eso me parecía, aunque también considero que los sonidos o vibraciones, están siempre interconectados y que en ningún momento determinado, existe sonido que vibre independiente.
Mi experiencia extática, me permitió distinguir ello, pero al mismo tiempo debo reconocer que la unidad es evidente. Voz o sonido igual a imagen, como materia igual a pensamiento y radiante energía psíquica, igual a consciencia cósmica.
Durante el período del golpeteo de mi cuerpo contra el piso y durante también el diálogo entrecortado que sostenía con Kapulana, mi experiencia psicodélica se hallaba abocada a mi tesis filosófica, mi biografía infantil y adolescente y a la cada vez creciente experiencia de mi muerte personal.
En un primer período, mi consciencia percibía mi propia muerte. Se trataba de la extinción de Ronald Rivera en específico. En esta primera etapa, el hecho de mi propia muerte, venía como una triste noticia y yo la tomaba con resignación y miedo. En simultáneo sucedía la percepción de toda mi vida. En desorden venía a mi consciencia, mi familia, mi infancia, mis alegrías, mis excitaciones eróticas, mi sensibilidad con la naturaleza y el arte, y mi propia muerte.
Recordé intempestivamente, aquella leyenda brasileña de los Encantados del Santo Daime aquellas personas que morían en pleno trance con Ayahuasca. Recordé la infinidad de veces que había bebido Ayahuasca y pensé que ahora me tocaba morir con Ayahuasca. Sin premeditarlo, me hacia la idea de la impresión que se llevarían mi madre, mis hermanas y mis amigos, al enterarse de la noticia de mi muerte con Ayahuasca.
Insistí, en voz alta, en esos momentos me muero, me muero Kapulana llamé a mi madre, llamé a mis hermanas y una dosis de resignación, al mismo tiempo me embargaba.
Kapulana al oírme anunciar mi propia muerte, me contestaba: Tranquilo Ronald, ya va a pasar, te va a pasar..., no te vas a morir..., ya vas a ver...
Sus palabras me sugerían cierta esperanza y familiaridad pero la idea de mi propia muerte, no solo era un pensamiento, sino que cada vez más lo sentía como un hecho real. Me muero Kapulana, me muero... mi tesis filosófica, mi tesis, la estoy viendo, es real, es real, me muero Kapulana, de verdad me muero...
Vino a mi consciencia la escena poética de Cesar Vallejo Masa

Continuarà

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